miércoles, 28 de enero de 2009

Cuatro largos años de lucha

Buenas! vuelvo a la carga con el mismo tema, pero entre la poca inspiración de los exámenes y que me ha parecido muy interesante la entrevista, he decidido reproducir aquí una entrevista a la plataforma ciudadana refinería no realizada para el medio extremadura progresista.
Os dejo con ella

ENTREVISTA CON LA PCRN

¿Cómo, cuándo y porqué nace la plataforma?

Nace en diciembre de 2004 -¡Hace ya cuatro años!- ante una noticia que nos quisieron vender desde los medios de comunicación convencionales como lo que mejor nos podía pasar a los extremeños. Esos días pudimos ver cómo se nos anunciaba el proyecto de construcción de una refinería de petróleos en Tierra de Barros mediante titulares como “El mejor regalo de Reyes” (sic) o “El Gordo ha tocado en Villafranca” (sic).

A medida que nos fuimos informando, los datos nos confirmaban que el proyecto era tan esperpéntico y siniestro como parecía, con lo que un grupo de personas, algunas de las cuales no nos conocíamos antes, comenzamos a organizarnos, a informarnos y a dar la voz de alerta a la población. De ahí a que nos constituyéramos como plataforma no hubo más que un paso.

Pero la mayor ayuda, el mayor empuje que ha recibido la Plataforma fue el que nos brindó Rodríguez Ibarra cuando dijo aquello de “La refinería se hace. Es una decisión política tomada”. Esas palabras, esa declaración de intenciones, indignaron a gran parte de la ciudadanía extremeña y supusieron un revulsivo inmejorable para lograr la adhesión de muchas personas a la lucha contra este proyecto.

¿Qué significa una refinería de crudos extrapesados de interior en el siglo XXI?

Todas las refinerías de petróleo están incluidas en el grupo A, es decir, catalogadas entre las industrias más contaminantes que existen. Si además se trata de crudos extrapesados, como es el caso, el potencial contaminador aumenta tremendamente, dadas las características de estos petróleos, de baja calidad, muy densos y con mayor carga de azufre y otros contaminantes.

Y si además, su ubicación es en el interior, los problemas se multiplican. En la costa, los contaminantes líquidos se vierten al mar, diluyéndose y afectando también a la fauna y la cadena trófica que también llega al hombre, “ocultando” el problema. En el interior ese problema es más difícil de ocultar pues afectaría a toda la cuenca fluvial donde se efectuase el vertido (El Guadiana en este caso). En la costa, las emisiones a la atmósfera se ven dispersadas por un régimen de vientos que no existe en el interior. Por eso, y porque la materia prima se desembarca por costa, la mayoría de las refinerías están en estas zonas.

Pese a ello se nos dice desde la empresa que “el 40% de las refinerías europeas son de interior”, lo que no es sino una rotunda falsedad: El 95% de las refinerías europeas se encuentran en el litoral o en las zonas industriales de los grandes ríos navegables europeos. Del 5% restante, la mayoría están en países sin costa (Suiza, Austria o república Checa). Nosotros, evidentemente, no planteamos un cambio de ubicación, pues esta refinería no la queremos ni aquí ni en ningún lugar, pero no está de más señalar que uno de los muchos puntos negros del proyecto es el de la ubicación, máxime cuando la mayoría de los productos refinados volverían al puerto de Huelva por un poliducto para su exportación. Y respecto a la ubicación temporal, en el s. XXI, poco más se puede decir: Una refinería de petróleo, precisamente ahora, cuando el petróleo se agota, cuando las alternativas que se vislumbran cada día tienen más visos de realidad, cuando la ciencia en bloque advierte sobre la necesidad de luchar contra el cambio climático, cuando todo apunta a que estamos viviendo un cambio de modelo energético,… sugiere que estamos ante un proyecto que cada día que pasa es más anacrónico y más fuera de contexto.

¿Quién o quienes están detrás del proyecto refinero?

El PSOE extremeño, con todas las innumerables ramificaciones e influencias que ello conlleva (sindicatos, organismos, medios de comunicación,…). Alrededor de este proyecto han cerrado filas de una forma tan extremada y tan extremista, que se ha creado una férrea consigna de partido como no se recordaba.

También están entidades financieras como el BBVA, Caja Madrid, Caja de Extremadura, etc., algunas de las cuales de jactan de luchas contra el cambio climático y de proteger el medio ambiente y la salud a través de su obra social, pero que no han dudado en apoyar este proyecto aberrante desde un punto de vista medioambiental y sanitario, todo ello por unos intereses económicos más que dudosos, lo que nos lleva a pensar que son otros los intereses que defienden.

También, y ya dentro del terreno de las “hipótesis de calle”, podríamos entrar en elucubraciones acerca de las conexiones extraregionales del proyecto, dados los posicionamientos del gobierno andaluz y del nacional. Dichas hipótesis y siempre desde la cautela a la que obliga el oscurantismo del asunto, apuntan a nombres como Felipe González y Carlos Slim.

¿Y de la plataforma?

Ciudadanos de las más diversas condiciones sociales e ideológicas con un único nexo común: el convencimiento de que el futuro de esta tierra no pasa por industrias altamente contaminantes del siglo pasado. Precisamente algo que ha irritado a menudo a los defensores de la refinería es el no poder etiquetar bajo una clasificación homogénea a quienes nos oponemos a ella. Así nos han acusado de ser la ultraizquierda, la derecha casposa, los terratenientes, los antisistema, de ser batasunos, de ser del PP, de IU,…

El enorme impacto que este tipo de instalaciones tienen, unido a la imposición – que es sintomática del déficit democrático que sufrimos- lo que ha hecho que sean tan variados y numerosos los colectivos que se han movilizado y de ahí la complejidad de este movimiento ciudadano (Motivos sanitarios, ecológicos, económicos, culturales, empleo, imposición…)

¿Cuál es el tratamiento que os están dando los medios locales y nacionales?

El comportamiento de la inmensa mayoría de los medios con el asunto de la refinería es, sin duda, lo más escandaloso a lo que nos hemos enfrentado en estos cuatro años. El déficit informativo no se limita a un tapón informativo que hace posible que manifestaciones con cientos o miles de ciudadanos no sean noticia para ningún medio.

El problema adquiere otro cariz más grave cuando estamos hablando de canales de televisión – como canal Extremadura- que llegan a extremos demenciales como pixelar la camiseta de refinería no de un entrevistado; el mismo canal que prescinde de una productora (Libre Producciones) por tocar el tema tabú, pese a que esta haya elaborado los que quizás fueran los mejores programas hechos nunca en Extremadura. O cuando estamos hablando de emisoras públicas – como Radio Villafranca- que eliminan programas con intervenciones en directo para evitar alusiones a la bicha. La lista sería interminable pero el primer puesto impagable en la manipulación y la desinformación, la tienen por meritos propios, la Cadena Ser y el Hoy, ambos por razones obvias, o no tan obvias a simple vista, las razones que llevan a los medios nacionales a ignorar este tema, como lo están haciendo en líneas generales.

Después de cuatro años, en Extremadura falta un debate serio y riguroso sobre la refinería que los medios tienen la obligación profesional de promocionar desde ellos mismos, con o sin el beneplácito de la Administración. Este es un tema de interés regional como ellos dicen y como tal se debería tratar informativamente. Una de las víctimas de estos últimos 25 años en Extremadura ha sido la independencia de los medios y el tapón informativo. La manipulación alrededor de la refinería ha sido el golpe de gracia. En este contexto, las iniciativas como la de Extremadura Progresista, son esperanzadoras y en tanto en cuanto son las excepciones que confirman la regla.

¿Quién es Alfonso Gallardo?

Para algunos el empresario modelo y extremeño de pro. Para otros, el ejemplo de lo que no debe ser un empresario o un hombre de paja, un industrial del PSOE extremeño. No obstante, no estamos obsesionados con Alfonso Gallardo Díaz, dado que el personaje no es sino el fruto de lo que hay detrás: Toda una administración pública al servicio de perpetuar un régimen clientelar y un partido en el poder. Para ello es necesario disponer de una estructura económica y ahí es donde tiene su lugar natural el “eslabón Gallardo”. En cualquier caso llama la atención que aquellos sindicatos que, en su día denunciaron a este empresario por llevar a cabo un cierre patronal ilegal, de la noche a la mañana lo apoyen hasta el punto que, sin duda, han salido más veces a la palestra en defensa del proyecto que el propio industrial.

¿Por qué cuenta con tantos favores de la Junta de Extremadura y tantos trabajadores que han ostentado cargos públicos?

No se trata de que Alfonso Gallardo obtenga favores de la Junta de Extremadura o de que existan numerosas conexiones entre ambos. Se trata de que a veces parecen partes de un todo común. El proyecto de refinería, por ejemplo – y al igual que el de la cementera, y el de sus dos siderúrgicas-, ha sido defendido por la administración extremeña en lugar de por la empresa, que ha hablado más bien poco en estos cuatro años. Cualquier empresario que apueste por un proyecto, afronta la defensa del mismo. En Extremadura, con Gallardo, no ocurre eso. Para defender sus proyectos está el presidente de la Junta, los consejeros, el partido, los organismos públicos, los medios de comunicación públicos, la Universidad,…mientras que el empresario permanece en un discreto segundo plano.

¿Porqué sigue trabajando Juan Sillero, el director de la refinería, si ha sido inhabilitado para el cargo y condenado por vertidos al alcantarillado público de Jerez?

Quizás porque sabe que quienes están encargados de hacer cumplir las leyes en Extremadura no van a exigirle responsabilidades. Y a las pruebas nos remitimos

¿Qué es el informe Gallardo? ¿Está accesible?

Es una recopilación en la que se desarrollan y documentan algunos de los casos que jalonan la trayectoria de Alfonso Gallardo y que nos hacen desconfiar de él. Delitos ambientales, evasión de capitales a paraísos fiscales, vínculos con la Junta, cierres patronales,… Casos todos ellos minuciosamente contrastados y que forman un dossier que, en otro lugar podría ser un escándalo, pero que aquí en Extremadura es silenciado.

El informe está disponible en la página de la Plataforma Ciudadana Refinería No y en la de Afectados por Gallardo. En cuanto a una segunda edición del informe, en la que se recogen más casos, y que actualmente está en elaboración, en breve verá la luz.

¿Qué significado tiene para Extremadura que se recojan 83.000 alegaciones contra este proyecto?

En una región históricamente desmovilizada como es la nuestra, resulta un hito bastante significativo el recopilar 83.000 alegaciones en unos escasos 30 días. Organizaciones a nivel nacional nos han asegurado que posiblemente no exista ningún precedente de tal número de alegaciones a un Estudio de Impacto ambiental en España. Creemos que ello es sintomático del rechazo social real que genera el proyecto.

¿Cómo ha sido el proceso de alegaciones?

El proceso ha sido reducido a los 30 días mínimos que permite la ley – lo mismo que para hacer una churrería, como hemos dicho en numerosas ocasiones-. A pesar de la promesa del antiguo gabinete de Narbona, de abrir un plazo de exposición pública de entre seis y doce meses, finalmente a los ciudadanos se les dieron treinta días para examinar el proyecto (de más de cinco mil folios, elaborado durante más de dos años), para estudiarlo, para redactar las alegaciones y para remitirlas a la administración. Además, en un intento claro de impedir la participación ciudadana, el proyecto fue expuesto de forma dispersa (para examinarlo íntegro habría que recorrerse las instituciones de Extremadura y de Andalucía), sin posibilidad de consultarlo a través de Internet, sin facilitárselo en ningún momento a las partes interesadas, impidiendo su fotocopiado, impidiendo que lo consultaran varias personas a la vez,… todo un cúmulo de irregularidades que incumplen el Convenio de Aarhus y las leyes que “garantizan” el acceso de los ciudadanos a la información ambiental y la participación en los procedimientos.

¿No es un poco contradictorio una refinería en plena lucha contra el cambio climático y con el programa que alzó por segunda vez al PSOE de Rodríguez Zapatero al gobierno de la nación?

Efectivamente, el presidente del Gobierno parece tener dos discursos antagónicos. Cuando está en foros internacionales pretende convertirse en el adalid de la lucha contra el cambio climático y cuando visita Extremadura, no duda en apoyar sin ambages la construcción de una nueva refinería de crudos pesados. La que sería la primera que se construye en democracia.


¿Qué nos podéis contar del tema de 11 personas imputadas por una “supuesta” agresión al alcalde de Villafranca Ramón Ropero a la salida de un pleno?

Se trata de un capítulo más, posiblemente el más desagradable, en la campaña de criminalización contra la Plataforma Ciudadana Refinería No. Efectivamente, la juez instructora por dos ocasiones consideró que no había delito y dictó auto convirtiendo las diligencias previas en juicio de faltas. No contento con ello las acusaciones particulares y el Ministerio Fiscal recurrieron a la Audiencia Provincial que ordenó que las diligencias previas debían continuar adelante y finalmente el Juez instructor transformó las mismas en lo que se llama Procedimiento Abreviado por la posible existencia de un delito. Y todo ello, a sabiendas de que no existe ninguna prueba de esta supuesta agresión, no existe parte de lesiones, sólo hay un testigo que confirmó los hechos narrados por el Sr. Ropero en su denuncia (aunque fuera en una segunda declaración, que, curiosamente, no coincide en nada con lo declarado en la primera), y eso pese a que había numerosas fuerzas del orden en el lugar y cientos de ciudadanos. Pero el montaje sigue y mientras sigue, once personas de la plataforma, elegidas “a dedo”, entre las que se encuentran personas enfermas, amas de casa, trabajadores, parados,… todos ellos absolutamente inocentes y víctimas de una gran injusticia, ven cómo desde hace tres años pende sobre sus cabezas la espada de Damocles de seis años de prisión por “delito de atentado”.

Los objetivos de esta estrategia a simple vista pueden ser dos: por un lado se sigue criminalizando a un movimiento ciudadano, como única forma para restarle crédito ante la opinión pública. Por otro se intenta acallar la protesta sin precedentes mediante un aviso a navegantes o recordatorio acerca de quien tiene la sartén por el mango. Da igual si para conseguir estos fines hay que jugar con el destino de ciudadanos inocentes. Y aquí hay que decir que el atropello no es sólo de Ramón Ropero, sino de todos y cada uno de los concejales del PSOE, de esta legislatura y de la anterior, que forman parte de la acusación particular y que han decidido formar parte de la farsa con sus nombres y apellidos. Precisamente, mientras realizamos esta entrevista, nos han comunicado que Toni, una de las imputadas y gran trabajadora de la Plataforma, acaba de fallecer. Esta persona no ha podido conocer el día en que se demuestre su inocencia y esperemos que ello caiga sobre las conciencias de quienes la han acusado ante los tribunales de algo que ellos saben que nunca hizo.

Son ya cuatro años de lucha contra este proyecto ¿No estáis cansados?

Son cuatro largos años de una lucha intensiva pero vivificante. Con toda seguridad, si no tuviésemos tantas razones y si no nos hubiesen ofrecido tan pocas desde el otro lado, la brega sería mucho más agotadora.

¿Cómo se financia la PCRN? En algunos sitios se ha dejado entrever que detrás de vosotros estaba la competencia de Gallardo.

Cualquiera que tenga un mínimo contacto con la Plataforma sabe que nos financiamos mediante cuotas de los socios, mediante lotería, cantinas y mediante la aportación económica y el trabajo altruista de muchas personas. De esa forma hacemos frente a los gastos generados por la labor informativa y reivindicativa que llevamos a cabo – boletines, hojas, trípticos, carteles,…- y a las multas y sanciones que periódicamente nos impone nuestra Delegada del Gobierno. Quienes afirmen que las multinacionales del petróleo nos financian, primero, no se hacen una idea de lo exiguas de nuestras cuentas, de lo limitado de nuestros recursos y, segundo, obvian intencionadamente que las grandes empresas energéticas, con quienes tendrían vínculos sería con aquellos que les abren las puertas de nuestra región para que instalen en ella todas las industrias contaminantes que deseen. Por cierto, alguna voz autorizada ha manifestado en alguna ocasión que, precisamente, la jugada refinería podría ser la entrega “llave en mano” de una refinería recién construida por Gallardo- con todas las facilidades administrativas y apoyos políticos que ello conlleva- a una multinacional como podría ser la Shell. Es decir, que todo apunta a que las multinacionales petroleras estarían encantadas con que la refinería se llegase a hacer.

Por otro lado, si estuviésemos financiados por alguna de estas empresas, en lugar de imprimir octavillas e ir buzoneándolas pueblo por pueblo, compraríamos los periódicos, como hace Gallardo.

¿Qué pensáis del denodado esfuerzo y ciego apoyo de la Junta de Extremadura a un proyecto privado?

Pues poco más que añadir a lo que hemos comentado al respecto. Este inusual apoyo hace más evidente aún los vínculos PSOE-Gallardo. Alguien podría apuntar que se apoya a Gallardo porque es el que más empleo crea, cuando no es cierto en absoluto. Por ejemplo, es intolerable que Gallardo se lleve el 74% de las ayudas públicas a las Pymes cuando, evidentemente, no crea el 74% del empleo extremeño.

Se ha hablado de 3.000 empleos, luego de 6.000 empleos…

Cuando Gallardo proyectaba su cementera en Alconera, se llegó a hablar de 1.250 empleos directos. Hoy, con la cementera en pleno funcionamiento, no llegan a 40 los empleados de la planta, de los cuales más de la mitad están trabajando en la Siderúrgica.

En el tema de la refinería, si nos atenemos a los datos de plantillas de otras refinerías y a la producción que tendría la de Gallardo, se crearían unos 400 empleos directos. De ellos, según la propia empresa, el 80% serían “agentes externos”, es decir, mano de obra especializada procedente de otras comunidades. Y todo ello sin tener en cuenta que esta refinería sería “la más moderna del mundo”, es decir, la más tecnificada y la que menos mano de obra necesitaría. En cuanto a los empleos indirectos, se estima que en el sector del refino se crean 1,2 empleos indirectos por cada empleo directo, o lo que es lo mismo, 480 empleos indirectos. A estos puestos de trabajo habría que restar los que se destruirían en los sectores económicos más directamente afectados por el proyecto.

Definitivamente, una vez más, se utiliza el señuelo del empleo como patente de corso para justificar cualquier proyecto. Y si para utilizar ese señuelo hay que mentir, se miente descaradamente. Se engaña a la población con temas sensibles, como el futuro laboral y, en casos de crisis, como el actual, se llega a planteamientos chantajistas e inmorales: “Bueno, puede que esto sea malo o no tan bueno, pero crea empleo”.


Empezaron diciendo que la refinería costaría 1.200 millones de euros, luego 1800 y después 2.500 ¿Quién miente?

Ese baile de números da una “leve” idea de lo poco serio y claro de ese negocio.

Esas cifras dadas por políticos del PSOE y empresa fueron algunas de las primeras pistas que nos llevaron a investigar el engaño o la posible corrupción que rodea esta refinería de petróleo. Minimizar mediáticamente el coste, minimizar mediáticamente los impactos ambientales y el consumo de agua y maximizar mediáticamente el empleo son los tres pilares propagandísticos que sustentan este entramado.

Fue desde la 1ª cifra de 1.200.000.000 de euros cuando empezaron a llegar a la Plataforma datos sobre costes de proyectos de refinerías de petróleo en todo el mundo, y la diferencia es abismal. Cifras de 15.000 millones de $, 12.000, 8.000 millones etc. y la mayoría sin oleoductos, a lo que habría que añadir las “infraestructuras complementarias”, tales como autovías hasta Jerez de los Caballeros, estaciones de ferrocarriles auxiliares en Mérida para albergar y distribuir convoyes cargados de gasóleos y materias explosivas, tóxicas hacia la zona centro, Madrid, Puertollano, Badajoz y su Plataforma logística que tanto interés tiene el PP de Monago etc.

Tal vez, aquí el “negocio” (con dineros públicos) esté en los 4 años que Siderurgia Balboa y Cementos Balboa reciban auto pedidos de miles de millones de toneladas de cemento y de acero mecanizado en formas tubos, vigas, chapas y perfiles varios. Casualmente, Gallardo fabrica los materiales con los que se construye una refinería.

¿Cuáles serán las repercusiones medioambientales y sobre la salud de la refinería?

Las repercusiones ambientales que acarrearía la refinería están sobradamente documentadas, y probablemente no es necesario a estas alturas volver a desarrollarlas. Pero quizá sería bueno recordar que una refinería, por muy de última generación que sea, emite al medio ambiente unas 9.000 sustancias, de las cuales la ley sólo controla de forma sistemática, cinco. Por otro lado, las emisiones líquidas a la cuenca del Guadiana, así como la extracción de 4 Hm3 anuales, acarrearían unas consecuencias que dudamos mucho que estén dispuestos a aceptar nuestros vecinos lusos.

Tampoco hay que olvidar los impactos del oleoducto sobre numerosos espacios protegidos andaluces o el aumento del tráfico de petroleros a escasa distancia del Parque Nacional de Doñana. Eso en cuanto a impactos locales, porque tampoco hay que olvidar los globales, aquellos relacionados con el cambio climático al que este proyecto contribuiría con 1.700.000 toneladas de CO2 anuales, triplicando las emisiones de Gases de Efecto Invernadero producidas en Extremadura. Respecto a la salud, bastaría con dejar sobre la mesa datos tan contundentes como el que muchos de los contaminantes que expulsa una refinería no poseen límites por debajo de los cuales se pueda decir que no haya repercusiones negativas sobre la salud; o que las mayores tasas de mortandad por cáncer en la Península se concentran en las zonas con industrias petroquímicas; o que la OMS reconoce que no existen técnicas capaces de reducir considerablemente los efectos negativos sobre la salud de la contaminación por refino.

¿Qué os parece la unificación en una sola consejería de Industria Energía y Medio Ambiente?

Nos parece un desacostumbrado ejercicio de coherencia de la Junta de Extremadura. Por una vez, no esconden sus verdaderas intenciones. Que la persona encargada de velar por el medio ambiente sea la misma que la encargada de autorizar las instalaciones energéticas y la misma que firma las autorizaciones a los proyectos industriales, además de ser bastante inquietante, refleja a la perfección cuales son las inquietudes y prioridades de quienes nos gobiernan.

¿Qué alternativas propone la PCRN?

No creemos que un movimiento ciudadano, por el hecho de oponerse a un proyecto determinado (por considerarlo lesivo para su salud, para su modo de vida, para con el medio ambiente,…) tenga la obligación de proponer alternativas al mismo. Se trata de una disyuntiva injusta: “Si no tienes alternativas, no puedes luchar por tu salud”, se podría llegar a decir.

Yendo aún más lejos, y caricaturizando la exigencia de alternativas, parece que para poder decir un “no” a la refinería, algunos nos exigen poner encima de la mesa los 2.500 millones que ponen Gallardo, la Junta, BBVA, Caja Madrid y Caja Exremadura, para decir Sí. No obstante, uno de nuestros argumentos desde que iniciamos esta lucha, siempre ha sido la existencia de alternativas sólidas para crear empleo con muchísima menos inversión, sin la destrucción de la economía natural, sin nadar a contra corriente de las tendencias energéticas del resto del mundo civilizado, sin depositar gran parte del futuro de la aniquilada economía extremeña en una materia prima de la que no disponemos, que se agota, y cuyo suministro es inestable, etc...

Un ejemplo de estas alternativas son las energías limpias, en las que Extremadura podría ser pionera, o la industrialización basada en la transformación y puesta en valor de sus productos agroalimentarios, esa eterna asignatura pendiente de nuestra región.


Queda todo dicho...

3 comentarios:

jordim dijo...

lo de las energias limpias suena muy bien; lástima que luego todo dependa de la oferta y la demanda, y no del sentido común..

Aída dijo...

había leído la entrada pero no había comentado. es información muy interesante y es muy importante concienciar a la gente

un besito

Lothh dijo...

Jordim, la demanda de energía siempre está ahí, no me dirás que no hay demanda de energía en el planeta, yo diría que creciente. El tema es transformar la forma de producir la energía. Así que el argumento no se sostiene por ningún lado...